Cosas que me dejó Humberto Maturana para mi trabajo

Humberto Maturana, biólogo, filósofo y escritor chileno nos dejó este 06 de mayo y tras él muchas enseñanzas adquiridas y muchas más por adquirir. Desde mi labor profesional, muchas de estas las he aplicado y las continuo aplicando, las que logro entender claro está. En este día quisiera destacar algunas que podrían resultarle de utilidad a alguien más.

En el mundo laboral que me desempeño gira en torno al conocimiento, trabajo en potenciar negocios mediante la tecnología. Este mundo cambia constantemente en cuanto a las técnicas, métodos y herramientas y muchas veces nos sentimos a la deriva o que nos dejó la ola porque hubo algo que tuvimos que relegar para aprender otra cosa.

Reflexionar

Si bien el reflexionar es una palabra muy utilizada últimamente, el reflexionar es un proceso complejo. Es insuficiente sentarse a pensar y buscar qué situación o argumento justifica mi pensamiento previo, en el reflexionar deberías buscar el entendimiento de lo que te lleva a pensar lo que piensas para conocerte y conocer más sobre la materia reflexionada.

En lo laboral: Las ideas propias tienen validez desde donde uno las comparte, esa validez se debe entender para que cuando la idea es contrastada con nueva información podamos verificar si la idea sigue siendo buena o se debería modificar. Resulta bastante positivo para evitar defender una idea por ego.

Procesos de cambio

Sabemos que muchas cosas deben cambiar porque el mercado y los consumidores van cambiando. Tenemos que adaptarnos y con eso ir adoptando nuevas formas de hacer las cosas y de como nos desempeñamos. Los cambios son complejos y a veces difíciles de llevar, esto cambia cuando lo que valoramos permanece.

En los procesos de cambio se debe reflexionar sobre lo que se quiere conservar.

Lo escuché de Matriztica en una de sus charlas.

En lo laboral: Muchas veces he apoyado en procesos de transformación que llevan a que muchas personas cambien su forma de trabajo, partiendo desde la base de qué es lo que valoran, qué les da miedo y qué quieren mantener, los cambios han sido más llevaderos. Más importante que lo que quieren conservar o mantener es el porqué de esto, desde esa posición se reconoce la persona tras el trabajador con toda su humanidad.

Ego y Respeto

Dos cosas que me llamó mucho la atención de cuando lo escuchaba era su forma de entender el ego. En muchos casos se tilda el ego como algo mayoritariamente malo, cuanto más ego tengas, más malo eres.

Cuando le escuché decir que todos tenemos ego y eso no era ningún problema, el principal problema es aferrarse a este. Finalmente, tener mucho ego te lleva a apreciarte al haber encontrado y reconocido lo bueno en ti, por contraparte, el aferrarse al ego te impide ver tus errores y aceptarlos dejando sólo espacio para lo bueno que tienes, llevándote a sentir que estás en una posición superior a los demás relegando lo que te hace persona.

En lo laboral: Apreciar y reconocer las capacidades de las personas y propias nos habilitan para identificar dónde y cuando podemos dar lo mejor de cada uno en el momento adecuado. Soltar el ego es distinto a hacerlo desaparecer, al soltarlo podemos dar un paso al costado cuando alguien más puede hacer el trabajo mejor que uno o aceptar ideas de otros por sobre las de uno.


La forma y la manera en que vemos lo que vemos y vivimos lo que vivimos, nos llevará por caminos más fáciles o difíciles dependiendo de la situación, pero siempre hacia el conocernos y entendernos de una manera mucho más profunda y reflexiva.

Entendernos como personas que habitan un espacio relacional conectados con otras personas que viven y sienten aceptando ese vivir y sentir como legítimos y válidos desde donde lo viven y sienten, nos aligerará la carga en nuestro propio camino profesional y por sobre todo personal.

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