Informarse es peligroso, si no se hace bien

      No hay comentarios en Informarse es peligroso, si no se hace bien

Hablaba con mi hija de lo que ella veía en las redes sociales que usa. Tiene 13 años, por lo que no son las mismas que uso yo. Surgió un tema del acontecer nacional, el juicio de alguien acusado de violación, y ella estaba viendo la transmisión en vivo porque se estaba informando sobre el violador.

Por un lado, me pareció algo destacable que estuviera al tanto de lo que pasa en el país y que se informara, pero por otro me saltó una alerta y comencé a hacer preguntas.

La primera que le hice fue porqué lo llamaba violador, a lo que me respondió que era porque estaba en un juicio de violación y acompañada de una cara de “obvio, daaaah”.  Ya medio acostumbrado ignoré esto y volví a preguntar “¿Ya salió la sentencia?”, me respondió con negativa y de vuelta la misma expresión: “No, por eso están transmitiendo el juicio”. Ahí  vino mi última pregunta “¿por qué le dices violador y no acusado de violación o presunto violador?” La cara de obviedad desapareció. Discutimos un rato y después sacamos buenas conclusiones.

De dato a información

De wikipedia [1], el concepto de dato son representaciones de algún atributo cuantitativo o cualitativo. Ese dato al ser procesado se convierte en información.

La clave está en que ese procesamiento va a depender de la interpretación de una persona que entiende y percibe el entorno de una cierta manera, persona que tiene y habita una serie de sesgos, algunos conscientes y otros inconscientes. En contextos de relaciones humanas, estos datos no van a generar la misma información al ser interpretados por distintas personas.

Ejemplo de esto fue la aprobación de la presidente anterior de Chile; en su minuto su baja aprobación llevó a la oposición a decir que un presidente no puede dirigir la nación con un nivel así de bajo.. Ese mismo sector político dejó de decir lo mismo cuando estuvo en el poder y con esos mismos escasos números de  aprobación. Un  dato igual generó información distinta para dos grupos en tiempos diferentes, fue utilizado a  conveniencia de cada uno.

El problema de informarse

Al informarnos, lo que hacemos es hacer nuestra la interpretación de  datos que alguien más hizo, por lo tanto, hacemos nuestra  su forma de percibir el entorno con sus sesgos y su experiencia. Abandonamos todo nuestro bagaje y acervo cultural y tomamos lo que viene tal cual como viene.

Una de las conclusiones que sacamos de la conversación es la “flojera cognitiva” instalada que genera el quedarse con el titular de la noticia, diseñados especialmente para lograr ese objetivo.

Otra conclusión poderosa fue que para ciertos temas -los importantes- ella no se quedaría sólo con lo que dicen los demás porque eso la convertiría en alguien que funciona en un rebaño, cosa que mi hija  al menos odia profundamente.

Compartir información, como yo lo estoy haciendo ahora, es producto de un proceso reflexivo que se realizó en base a mis experiencias. La biología cultural (Matriztica) habla que los resultados no son parte del proceso que le dio origen; por ello y sumado a lo anterior, se desprende que para generar un buen conocimiento es importante  entender tanto el resultado como el proceso que lo originó.

Estamos en un mundo cambiante que nos lleva a cambiar con él. El hecho de cambiar  lo que pensamos pasa, entre otras cosas, por entender el cómo pensamos, que es la manera que generamos nuestra propia información, y por último nuestra opinión. Al informarnos adquiriendo el contenido sólo nos convertimos en un amplificador de lo que otro pensó previamente convirtiéndose en autómatas que no piensan.

[1] Definición de Dato: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Dato

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *