Autoconexión creativa: Taller del Mati

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«El Mati» es una persona con la que tuve el gusto de trabajar años atrás. De las cosas choras que hace, las que más destaco son de poder hacer que otros dibujen y creen. El fin de semana pasado realizó un taller bien interesante en las jornadas de talleres abiertos Citylab.

Matías había anunciado el uso de un método para explotar la creatividad a partir de la autoconexión, esa propuesta llamó mi atención y nos conectamos con mi hija a la actividad.

Comenzó explicándonos que utilizaremos tres dimensiones por tiempo, pero que son cinco. Para este ejercicio partimos por la dimensión física, esto quiere decir, lo relacionado al cuerpo. Una pregunta interesante fue si el entorno físico donde la persona se desenvuelve también aplicaba, la conclusión grupal fue que sí.

Nos pidió en una hoja escribir como título la dimensión que íbamos a trabajar, también poner tres columnas y dejarlas sin título, esto como en la figura de más adelante.

Nos mostró un ejemplo de cómo debería quedar, eso facilitó y disminuyó las preguntas.
Para alguien interiorizado en herramientas usadas en el mundo de los métodos ágiles, esta forma es algo común. Interesante fue que la mayoría de los asistentes no lo conocía y mantuvieron el candor durante todo el proceso. Destaco que nadie intentó aportillar el ejercicio.

Retrospectiva

Partimos por mantener, luego mejorar y finalmente intentar. A cada columna se le destinó 3 minutos, lo recomendable eran 10.

Teniendo la retrospectiva de la dimensión física, comenzamos con la emocional y por último elegir una que nos llamara la atención. Por tiempo hicimos sólo tres, pero nos recomendó hacer las cinco por cuenta propia. Las dimensiones que usamos fueron la física, emocional, relaciones sociales, realización personal y espiritual.

Hacer una retrospectiva de cada uno y buscar formas de conocerse y cambiar hacia donde uno quiere estar me resultó lo suficientemente atractivo como para realizarlo.

Por último, las hojas que hicimos nos recomendó que quedarán visible y con revisión cada 14 días. Interesante.

Que era distinto

Un problema típico en las retrospectivas es que los intentar son declaración de buenas intenciones, pero si resuelven algo va más asociado a la suerte que a una intención. La solución propuesta a este problema es que los intentar vayan asociados a buscar como mantener algo de la columna mantener o que vayan asociado a algo a mejorar.

Algo tan simple tiene connotaciones bien profundas. Cada intento es una hipótesis para alcanzar un objetivo que queda visible, esto ayuda a evaluar la efectividad de lo que se está intentando.
Si luego de realizar el intento este no funciona, resulta más sencillo buscar otro actividad que intentar.

Las cosas que agregamos al intentar pueden convertirse en un mantener. En su momento yo intenté cocinar para alcanzar el objetivo de ahorrar dinero, no lo logré, porque me empezó a gustar y lo que ahorraba lo gastaba en artefactos de cocina. A pesar de eso, el cocinar ahora es un mantener.
Muchos de los tableros de retrospectivas que me ha tocado ver son estáticos. Una vez que se construyen muestran la foto del instante, algunos equipos hacen seguimiento de los intentos, pero en todos los casos el tablero de retrospectiva no evoluciona.

El seguimiento cada 14 días me resultó en particular interesante. Intentaré hacer algo al respecto y ver como resulta.

Sigan las ilustraciones de Matías acá, son muy buenas.

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