Transformación digital: una mala meta

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En la época de cuarentena que estamos viviendo, el teletrabajo se ha vuelto una herramienta crítica para mantener a las empresas funcionando en una relativa normalidad. Algunas empresas no han visto afectada su operación y la idea de mantener el teletrabajo se instaló para quedarse.

El teletrabajo tiene asociado una nueva forma de trabajar y muchos aceleraron sus planes de transformación para poder satisfacer esta necesidad, eso suena bien hasta que establecen las metas y esta frase sale y resuena por toda la organización «Nuestro objetivo para el próximo semestre es transformarnos digitalmente, haremos una transformación digital».

La transformación digital como objetivo

Si a una organización se le fijó una meta y esta le hace sentido, es muy probable que se alcance. El sentido eliminará obstáculos humanos, facilita la discusión sobre la burocracia y políticas y en general, predispone a las personas hacia la meta.

Hasta ahora esto suena bien, pero ¿qué pasa que muchas organizaciones a pesar de haber realizado una satisfactoria transformación digital no han alcanzado las metas de negocio? La respuesta está en la misma pregunta, una transformación digital tiene una fuerte tendencia de acelerar procesos y entregarle valor antes a un cliente, pero en paralelo la competencia está haciendo lo mismo. Hacer las cosas más rápido no asegura el éxito hoy en día, es un desde.

Las escuelas de negocios tradicionales tienen arraigado la disminución de costes a través de aumentar la eficiencia de los procesos, esto hace común ver que las fases iniciales de la transformación digital sean muy provechosas al automatizar todo lo que pueden. Se baja costo, aumenta predictibilidad y probablemente hay una mejora en la percepeción de los clientes, sólo que es una percepción pasajera, esos clientes también son clientes de otras organizaciones que se están adaptando al mercado.

La transformación digital como un medio

¿Qué pasa cuando no queda nada que automatizar?

¿Qué pasa cuando la competencia se adapta más rápido?

¿Qué pasa cuando la tecnología es un estorbo más que un aporte?

Franco Arraño, compañero de trabajo que ha trabajado en variadas compañías que han vivido estas transformaciones nos lo describe así.

El liderato de una transformación digital lo debe llevar alguien que entienda la IT de hoy en día, que sepa de Big Data más allá de las tres palabras de moda. Que sepa cómo funcionan las tecnologías emergentes porque ha jugado con ellas en primera persona.

La persona tiene que entender tanto el qué hacer como el cómo hacer.

Una mayor capacidad técnica ayuda a distinguir qué vale la pena automatizar y qué no, pero técnica sin conocimiento del negocio de la compañía pone el foco en lo operativo más que en el cliente, quien es finalmente el que contrata los servicios de la compañía.

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