Una lección de uso de un método de innovación

“Hagamos un trato por un buen trato”, una enseñanza desde sexto básico

El lunes tuve reunión de delegados del colegio de mi hijo y me llevé una gran lección.

La reunión comenzó con un grupo de alumnos de enseñanza básica presentando su trabajo del primer semestre “Hagamos un trato por un buen trato”.

La presentación

Mi primera reacción fue pensar en que los colores de la presentación no eran los adecuados, la forma de pararse, la forma de hablar, los contenidos, el método que usaron en su investigación, etcétera. Un instante después me di cuenta que su presentación era perfecta y que el que estaba completamente equivocado era yo, mi experiencia me pasó la cuenta.

La presentación de ellos era una presentación hecha por niños de sexto básico para niños de sexto básico, no era para mí. Al mirar la presentación con otros ojos está pasó a ser algo mágico, donde lo que en una presentación profesional se puede catalogar como aberración, acá comenzó a tener forma y una estética única que representa la impronta que el grupo le dio a su trabajo.

Algo que no tolero en una presentación es a los expositores “bailando” al frente, pecado mortal cuando hacía clases y evaluaba proyectos. Hoy tuvo ese “no sé qué” que me generó hasta ternura.

El método

En el plano del método, este grupo de niños hizo algo que muchos profesionales que conozco ni siquiera se atreverían a hacer. Usaron una versión adaptada del design thinking (DS) contextualizada a su entendimiento del entorno, no fue sólo un cambio de nombre, sino una interiorización de los conceptos claves y convertidos a su modo de operar.

Su primera fase fue “sentir”. En el método del DS que aprendí la primera fase es identificar, lo que funciona muy bien cuando el nivel de distinciones y entendimiento del entorno es adecuado, uno va generando habilidades para ver y entender lo que ocurre en el contexto observado, así se va identificando el porqué del porqué para alimentar las siguientes etapas. 

Pero, un niño de sexto ¿qué tantas distinciones puede tener de como operan los grupos humanos? Comparado con los adultos supongo que pocas, lo que si tienen es una gran sensibilidad y en vez de ponerse a estudiar para seguir lo que el método dice que se debe hacer, tomaron lo que tenían y sobre eso construyeron.

Las preguntas, las entrevistas, las conclusiones todo era en base a lo que sienten y cuando los alumnos sentían o no sentían un buen trato.

La segunda etapa la llamaron “imaginar”, otra herramienta muy poderosa en los niños, la imaginación. Esa habilidad de conceptualizar un futuro distinto, una forma de vivir su propia realidad, distinta. 

Esta etapa en el DS la aprendí cómo idear y lo que normalmente veía eran ideas que no se diferenciaban de una acción. Las ideas mayormente son acciones para generar una nueva situación y decidir qué “idea” es mejor es un tema en sí mismo. En la fase de imaginación hicieron algo genial, primero fijaron donde querían estar, algo que si bien resulta obvio al leerlo o escucharlo, en la práctica resulta muy difícil, tenemos una tendencia natural a “arreglar las cosas que creemos que están mal«, como lo identificado en la primera fase, o como me ocurrió a mí al comienzo de la presentación. 

La tercera etapa la llamaron “haz”. Esto lo conocía como implementar, palabra que es ajena a la jerga normal de los niños, pero aun así, no usaron “hacer”, sino “haz”, poniendo el foco en la persona que está leyendo, haciéndola parte de la solución y no un mero espectador. 

Una imagen que me marcó fue ver a los niños de párvulo firmando un acuerdo por el buen trato, poniendo sus manitas con tempera en una cartulina. La herramienta que diseñaron contempló al usuario, sus habilidades y lo que conocen, otro punto genial.

Me comprometo por el buen trato

El contenido

Pasando al contenido, el trabajo que hicieron fue muy bello, logrando integrar al colegio transversalmente, pasando por básica, media y profesorado. Nosotros como apoderados descubrimos realidades que en su momento vivimos en el colegio, pero que hemos olvidado con el tiempo.  Muchas mejoras de convivencia escolar surgieron del trabajo de estos niños.

Mi lección

Cuando algo me llama la atención tanto como lo fue esta presentación me quedo pensando en qué puedo aprender y que puedo hacer distinto. Hay cambios personales y cambios laborales, entre otros, y me quedé con la pregunta de cómo puedo hacer algo distinto en ambos.

Mi mayor aprendizaje ha sido el valorar los métodos nuevamente, pero no adaptados a mis necesidades o las de mi equipo, si no a mis habilidades o las de mi equipo. Durante mucho tiempo me he enfocado en las habilidades que no tengo para desarrollarlas, el costo es que inconscientemente dejé de lado en lo que si era bueno o en lo que mi equipo si lo era.

Volver a mirarse, apreciarse y descubrirse para construir desde lo que se tiene es una forma de enfrentar los problemas y situaciones cotidianas de manera apreciativa. Con el tiempo quiero expandirme y buscar nuevos conocimientos y experiencias, pero consciente (ahora) de que de vez en cuando debo mirar en que me he convertido después de este nuevo recorrido.

«Lo esencial del viaje es volver al propio jardín y mirar las cosas por primera vez» T.S. Eliot

1 pensamiento sobre “Una lección de uso de un método de innovación

  1. Aixa

    Un momento simple, como la presentación de un trabajo escolar, puede abrirte a un momento de reflexión incalculable

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