No podemos cambiar la cultura de la empresa ¿Has andado en metro en hora punta con un niño?

Esta entrada la escribí primero en LeanSight

En mi corta vida he escuchado un montón de veces la frase “muy bonito lo que me cuentas, pero acá no sé puede hacer, nuestra cultura es mala”.

Partamos por el principio, tengo canas y me crujen los huesos cuando me agacho y mis primos me dicen tatita. Esto lo estoy escribiendo bajo una manta tomando té. Este año (2018) cumplo 35 años. Gracias por leer este párrafo que puede no tener ningún sentido, o quizás sí, veamos qué ocurre.

¿Leíste el párrafo anterior completo? Independiente de lo que hayas hecho, cuando alguien te habla de algo que aparentemente no tiene conexión con lo que quieres, ¿le pones toda tu atención? Entiendo que al leer este artículo usted busca algo sobre la cultura y de repente comienza a leer sobre mis huesos que crujen. Imagino que se preguntará por qué tengo que leer esto y tendrá la tentación de saltarlo, al final de cuenta, nunca lo sabré. Guardemos esta respuesta para más adelante.

El metro en hora punta

Normalmente con mi hijo usamos el metro, servicio de trenes subterráneos, para ir al colegio los días que lo llevo. La estación donde nos subimos es la misma que uso todos los días y también es la misma hora. Al colegio vamos los lunes y martes; miércoles, jueves y viernes voy a otros lugares.

Los días que ando solo me empujan, aprietan y es una lucha a muerte por entrar, nada nuevo para la mayoría de las personas que usamos el servicio. ¿Entonces? Cuando voy con mi hijo la cantidad de gente es la misma, la frecuencia raramente cambia, y a pesar de todo eso, a él nunca lo han apretado ¿Qué es lo que cambia? Me hice la misma pregunta y comencé a poner atención.

En el andén constantemente estamos conversando de cosas con él, a sus seis años es capaz de llevar una conversación interesante sobre las cosas que le gusta hacer y las cosas que ve en Youtube y Netflix, hay suficientes series buenas para ver en conjunto. Él no pasa desapercibido.

Noté una ocasión en que un hombre se corrió para que mi hijo pudiera tomarse del pasamanos, esto sin que nadie le dijera nada. También han habido personas que se corren como pueden para que él pueda ver por la ventana. La más sorprendente de todas las actitudes que he visto respecto a él consistió en que estaban entrando a la fuerza y una persona dijo que tuvieran cuidado, que había un niño y los de afuera dejaron de empujar.
¿Cómo el comportamiento de las personas cambió tanto?

David Hume

Filósofo, economista, sociólogo e historiador escocés nacido en 1711 en Edimburgo, es considerado una de las figuras más importantes de la filosofía occidental y de la ilustración escocesa. De todo el trabajo de Hume a lo largo de su vida, hay dos elementos que quiero utilizar en este artículo: Causalidad y moral.

Causalidad

Hume plantea que no podemos decir que un acontecimiento causó al otro. De esto se deriva que solamente el hábito nos acostumbra a unir lo que se da junto en una relación causal.
Ejemplo de esto puede ser decir que el sol saldrá el día de mañana porque ha salido todos los días anteriores, ¿Pero qué pasa si mañana hay un eclipse total de sol? El hecho que ayer salió el sol no asegura que mañana salga.

Moral de Hume

La moral de Hume se puede entender como la moral de la simpatía, esta es la que nos permite aceptar y adherir a las buenas acciones y rechazar las malas. También sostiene que tenemos algo innato, un sentimiento altruista, pero este sentimiento tiene que ser potenciado tanto por la educación como por la sociedad. Esta educación ayuda a integrar a los otros en el placer, satisfacción y felicidad propia.

El niño en el metro

Cortesía de Manuel Olguin, 2018

Tomando los estudios de Hume y al analizar lo vivido en el metro, podríamos deducir que las personas están predispuestas a ser apretadas en el metro porque día tras día lo son. El altruismo inherente emerge y se manifiesta en un evento que perturba esa continuidad, ese evento, en este caso, corresponde a la protección de un niño en un ambiente hostil, aunque ese niño sea un desconocido.

Podemos o no estar de acuerdo con el trabajo de Hume, muchos filósofos lo apoyaron y otros no, mas en este caso, sus conclusiones hacen sentido.

La cultura del metro en la hora punta tiene muchos componentes diversos y uno muy importante son las relaciones de las personas que abordan los vagones. Estás relaciones las distinguimos en su mayoría de manera agresiva en base a la violencia que vemos para poder entrar. Esa misma violencia que rápidamente desaparece en la presencia de un niño, esto me lleva a pensar que las cultura de los grupos humanos si cambia y se va adaptando.

Llevándolo a la vida diaria

¿Por qué protegemos a ese niño, pero no a otro igual a nosotros? Esta es una pregunta que cada uno debería hacerse. Mi respuesta sería que una persona igual a nosotros tiene las mismas herramientas que uno y si yo tengo que soportar los apretones, entonces alguien como yo también puede. Pero ¿quién es el que empieza a apretar? ¿Por qué no viajamos en armonía?

En el día a día tenemos a muchas personas que se relacionan constantemente con nosotros. A algunos los tratamos mejor que a otros, quizás porque creemos que unos se merecen ese mejor trato, lo mismo que ocurre en el metro.
Un pequeño gesto, uno minúsculo, a diario podría empezar a despertar esa bondad inherente en los demás y que despierte en uno mismo. Esos pequeños cambios en las relaciones nos permiten ir derribando las barreras que nos ponemos para poder disfrutar de un relación amable con la gente que nos rodea. ¿Podemos cambiar la cultura cambiando una relación interpersonal a la vez?

Querido lector, quiero agradecerte por dedicar de tu tiempo a la lectura de este artículo. Además, si fuiste tan amable de leer el párrafo en que hablaba de algo que aparentemente no tenía razón alguna, como la crujidera de huesos, quiero agradecerte el doble porque invertiste aún más tiempo en un desconocido. Ese es un pequeño gran gesto.

El ahora es el mejor momento para tomar conciencia que nuestros gestos y acciones sí causan cambios en nuestro entorno, por más pequeños que estos sean. ¿Qué pequeño gesto puedes realizar mañana para mostrar esa bondad que hay en ti? ¿Te unes a los agentes de cambio de tu cultura?

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